Años ha que no aporreaba el teclado. No por nada en concreto, sino porque no tenía nada que decir. Generalmente, no merece andar perdiendo el tiempo contando ciertas verdades según a qué indigentes intelectuales. Y como no tengo nada que decir, no seré yo quien lo haga.
No hay un sólo periodista, periodistilla, escribidor o charlatán que se me queje de la censura de los medios en los que trabaja o colabora. Pues bien, ¿alguno quiere una tribuna donde escribir libremente? Es muy fácil. Mándame tu artículo al correo electrónico. No hace falta ni que lo firmes. Inventa, si quieres, un correo electrónico ex profeso. Escribe, mejor o peor, lo que te plazca, y si cumple un mínimo de calidad te aseguro que lo publicaré.
¿Qué pasa si nadie escribe? Nada. Que Lorca Digital seguirá publicándose, pero anclada en el tiempo. En hoy. Y si eso sucede es porque no merece la pena dar voz a nadie, porque lo habrán elegido así los sufridos lectores. Y, por supuesto, que nadie me dé el coñazo con que no le publican o me juren por las bragas de Mafalda lo que echan de menos mis paridas. Las mías las agoté hace años. Cuando considere que no merece la pena ni tan siquiera pagar la mini cuota para mantenerlo online, lo daré de baja.
¿El correo? Muy fácil: director.lorcadigital @ gmail.com
A vuestra entera disposición.
De nada.